Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, inspirada por el Espíritu Santo y sin error alguno en sus escritos originales. En ella encontramos la revelación del consejo de Dios al hombre, lo que la convierte en la regla de la fe y la conducta de todo hijo de Dios. [2Ti 3:16; 1Pe 2:2; 2Pe 3:15-16; 2Pe 1:19-21]
Creemos que existe un Dios eterno, el Padre, que tiene vida en sí mismo y del cual proceden todas las cosas. Él es amor y está sobre todos, por todos y en todos. [Is 43:10-11; Mr 12:29; Lc 10:22; Jn1:14; Jn 1:18; Jn 14:16-17; 1Co 8:5-6]. Creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios, engendrado por el Padre. Él es ciertamente Dios y hombre, la imagen visible del Dios invisible y en él habilita corporalmente toda la plenitud de la deidad. [Jn 1:1; 14; Mt. 1:18; Lc 1:26-27; Lc 2:7; Col 2:9; 1Ti 2:5]
Creemos que Jesucristo murió en una cruz derramando su sangre como un sacrificio por nuestros pecados. Él resucitó, levantándose físicamente de entre los muertos y ascendió al cielo donde está sentado a la diestra de Dios. El Padre lo ha hecho Señor y Cristo. Solo en Jesús hay salvación y
nadie viene al Padre sino es por Él. [1Pe 2:24; He 9:11-14; 1Co 15:3-8; Hch 2:32-36; He 10:12]
Creemos que el Espíritu Santo es Dios y una persona. Él glorifica a Cristo, hace convicto al hombre de pecado, justicia y juicio, y capacita con poder al creyente para el ministerio. El deseo de Dios para su Iglesia es que tengamos comunión íntima con Él y andemos bajo su gobierno y guianza aquí en la tierra. [Jn 15:26; Jn 16:8, 14; Hch 1:8]
Creemos en el bautismo y la llenura del Espíritu Santo, donde la promesa del Padre es enviada por Jesús como un regalo a cada creyente y se recibe por fe. Estas experiencias habilitan al creyente con dones espirituales y lo capacita para ser más efectivo en su servicio a Cristo. [Hch 1:8; Hch 2:32-33; Gá 3:2, 5; Hch 2:39; Hch 19:1-6; 1Co 12:28-30]
Creemos que el hombre fue creado a la imagen de Dios, recto, pero cayó en el pecado. [Gen 1:26- 31; Gen. 3:1-7; Ec 7:29; Ro 5:12-21]. El hombre puede ser justificado por Dios sólo por gracia, mediante la fe personal en Jesucristo. El hombre no es salvo por obras sino por depositar su confianza en la obra realizada por el Mesías. [Ef 2:1-9; Ro 3:24-28]
Creemos que la Iglesia verdadera está compuesta por aquellas personas que, a través de la fe en Jesucristo, han sido regeneradas por el Espíritu Santo. [1Pe 1:3:23; 1Pe 2:4-5; Ef 2:19-22; Jn 3:5]. La Iglesia del Señor es el instrumento de Dios para establecer y extender el reino de Dios sobre toda la tierra. [Mt 28:19-20; Mt 24:24; Ap 11:15; Mt 16:18; Ef 1:22-23]
Creemos en la manifestación plena de los Cinco Ministerios establecidos por el Señor para gobernar, entrenar y perfeccionar Su iglesia hasta que lleguemos al conocimiento pleno del Hijo de Dios. [Ef 2:20; Ef 4:11; 1Co 12:28]
Creemos en equipar, entrenar y enviar a los santos para que realicen la obra del ministerio. El propósito es llevar cabo la edificación del Cuerpo de Cristo alrededor del mundo. Esta preparación se realiza de acuerdo con el llamamiento, los ministerios y los dones asignados por Dios a cada creyente para cumplir con la Gran Comisión. [Ef 4:11-16; 1Co 12:28]
Creemos que Cristo quiere que los miembros de Su Iglesia lleven el evangelio a todos los grupos sociales y culturales del mundo. Que anunciemos el reino de Dios y que hagamos discípulos es de vital importancia para Dios. Él ha establecido esto como la Gran Comisión para nosotros. [Mt 28:18- 20; Hch 1:8; Mr 16:15; Ro 10:11-15]
Creemos en la proclamación del evangelio del reino de Dios con el objetivo de plantar iglesias locales, dinámicas y crecientes, fundadas por o bajo la cobertura de apóstoles y/o profetas. Cada Iglesia local tiene autonomía para resolver sus asuntos internos, llevar a cabo la visión y la estrategia revelada por el Espíritu a aquel ministro que la gobierna y dirige.