Breve historia sobre los Pastores Francisco Rivera y Elizabeth Rodríguez

Los Pastores Francisco y Elizabeth nacieron en 1989. El Pastor nació en la provincia de Camagüey, Cuba, en una familia de creyentes en la fe de Jesucristo. Desde sus 7 años de edad sus padres salieron al ministerio como pastores a tiempo completo.

El Pastor Francisco le entregó su vida a Jesucristo a los 9 años de edad. A los 12 años fue lleno por primera vez del Espíritu Santo. Con 19 años, estudiando en la Universidad en la ciudad de Santa Clara, escuchó la voz audible de Dios a las 5:00 AM. Esa madrugada su vida cambió y comenzó a orar seriamente y para así encontrar el propósito de su vida. A los 20 años conoció a la que sería su esposa, Elizabeth Rodríguez, y desde ese año comenzaron a servir al Señor y a Su Iglesia como salmista (ella), músico (él) y como conferencistas en las diferentes en iglesias donde les invitaban. Se casaron el 2010 en la ciudad de Camagüey, siendo muy importante para el futuro que Dios tenía para sus vidas.

También, ese mismo año el Pastor conoció la persona del Espíritu Santo, lo que fue y ha sido determinante en su vida y ministerio.
Ambos terminaron la universidad, graduándose ella en el 2012 como Licenciada en Economía, y él en el 2013, como Ingeniero Biomédico. Ese mismo año comenzaron un grupo en su propia casa. Desde el año 2014 y hasta enero de 2016 los Pastores, asociados a otros ministerios, trabajaron como líderes de células, pastores de redes de células y líderes del ministerio de jóvenes, hasta que en el 2015 Dios le llama a él a servirle a tiempo completo.

En enero 2016, comienzan como pastores de la iglesia “Casa de Gloria”, dejando el Pastor, por obediencia a la palabra de Dios, su trabajo secular. En 2018 la Pastora deja su trabajo secular y juntos fundan el Centro Internacional de Avivamiento y Plantación de Iglesias (CIAPI), cambiando de esta manera la visión, la unción, la dimensión y el alcance del ministerio.
Todos estos años su pasión ha sido y es Jesucristo, la Presencia del Espíritu Santo y llevar el evangelio del reino a toda criatura en las naciones de la tierra. Dios ha bendecido sus vidas con tres hermosos hijos, un excelente equipo de trabajo y muchos hijos en la fe; y ha respaldado su ministerio con muchas profecías cumplidas, milagros, sanidades, liberaciones y repartimientos del Espíritu Santo en todo lugar donde ministran.
Te invitamos a que ores por ellos y les apoyes de todas las formas posibles para que lleven el evangelio del reino hasta lo último de la tierra, para que vean realizada la visión que un día Dios les mostró.
¡Gracia y paz sea con todos!

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