La misión del Centro Internacional de Avivamiento y Plantación de Iglesias (CIAPI)
El CIAPI no solo es una Centro de Avivamiento donde muchos han sido restaurados y empoderados para desarrollar su propósito.
También es un Centro de Plantación de Iglesias que está enfocado en extender el reino de Dios y llenar toda la región con el evangelio de la gracia.
Alguien dijo que: “El mundo tiene miles de religiones, pero un solo evangelio de reconciliación”.
Por lo tanto, para dar a conocer a Jesucristo, el Salvador de todos, nuestra misión es anunciar esta buena noticia, a tiempo y fuera de tiempo, a todas las personas posibles.
La plantación de una iglesia
Una de las maneras más efectivas para avanzar el reino de Dios es la plantación de iglesias de reino, con la cultura y el gobierno eclesial que tenía la Iglesia Primera.
La plantación de una iglesia, en su primera etapa, no es más que la formación de un pequeño grupo de creyentes que se convierten en una comunidad de fe.
Ellos se reúnen periódicamente en la casa de alguien y comparten un compromiso de, edificarse unos a otros y alcanzar a nuevas almas con el evangelio del reino.
La plantación de iglesias es uno de los objetivos ministeriales del CIAPI, a pesar de las condiciones sociales y económicas que vivimos actualmente.
El corazón del líder apostólico
Plantar una iglesia no es una misión imposible si hay un hijo de Dios apasionado por recoger la cosecha, guiado por el Espíritu Santo y llamado a esta tarea.
Para extender el reino de Dios se necesita un compromiso total con Dios, fe y mucha paciencia.
También es vital estar respaldados por mucha oración, anunciar el reino de manera continua y disponer de recursos financieros básicos para comenzar dicha labor.
Por eso, es muy importante la calidad del corazón y la vida del líder apostólico que está llevando a cabo tal labor. Él debe ser movido por convicciones y no por conveniencias.
Las decisiones de un líder apostólico
El líder apostólico que desee plantar una iglesia en un pueblo o ciudad diferente a donde nació, o a donde ha desarrollado su vida, debe consagrarse a servir a otros, aunque amando más sea amado menos.
El líder apostólico debe estar listo para experimentar soledad, obstáculos internos y externos, sufrimientos y condiciones adversas tanto en el aspecto de la salud como en el ámbito económico.
El líder apostólico debe estar decidido a soportar insultos, abandonos y traiciones en pos de avanzar la tarea que ha recibido de Dios para este tiempo.
Los líderes apostólicos son personas que, por amor y respondiendo al llamado de Dios, han decidido servir a otros con el mensaje y la cultura del reino de Dios.
Todos los creyentes somos el fruto directo o indirecto del trabajo apostólico de otros que decidieron poner su vida para el rescate de muchos.
El evangelio ha avanzado en nuestras naciones gracias a líderes apostólicos que, en cada generación, han decidido anunciar el reino y no se han detenido ante ningún obstáculo que se ha presentado.
Nuestro respaldo a los líderes apostólicos
Por lo tanto, nuestro mayor respaldo hacia un líder apostólico debe ser a través de la oración y la intercesión. Cuando muchas personas están orando por un líder apostólico y su visión lograrán un rompimiento poderoso a su favor.
Otra forma de respaldar a los líderes apostólicos es a través de recursos económicos y ofrendas que podemos enviarles. Para sostener el avance del reino se necesitan siempre recursos financieros.
Es importante también, de manera periódica, interesarnos por los reportes de la obra apostólica. Esto muestra nuestro apoyo emocional hacia el líder apostólico y nos da una idea actualizada de cómo y por qué debemos orar.
Si, además de todo esto, usted, de manera sabia y sin ser una carga económica, puede acompañar y apoyar al líder apostólico en su labor ministerial a corto plazo, sería excelente. A través de visitas enfocadas en los propósitos del reino y ayudando en el área evangelística o en la liberación se impulsa la tarea y se avanza la labor.
Colabore desde el hogar con el avance del reino
Amado, la familia del líder apostólico también necesita de sus llamadas telefónicas, de su amor y apoyo en cada momento crucial y de necesidad que puedan atravesar.
Decida orar por una familia o líder apostólico continuamente. Brinde su apoyo económico, espiritual y emocional siempre que sea posible.
Quizás usted no pueda apoyar a cientos de líderes apostólicos a la vez, pero si lo decide, puede bendecir mucho la vida de uno. Gracia y paz le sean multiplicadas.
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