Cómo retener las bendiciones del reino – I
Después de una poderosa cruzada de sanidades y milagros, con un hermano invitado, donde muchas personas fueron liberadas, sanadas y llenas del Espíritu Santo, le pedí al Señor que me guiara para seguir edificando la Casa espiritual que lideramos y entendí de Dios que debía enseñar sobre cómo retener las bendiciones del reino.
El reino de Dios es poder, es un fundamento de poder desde donde operamos. Recibir bendiciones y milagros es normal en él para todo aquel que cree. Pero muchos creyentes hoy, después de ser sanados, liberados y empoderados, retroceden en la fe (Heb 10:39) se deslizan hacia el pecado (Jn 5:14) o pierden su liberación (Mt 12:43-45). Todo esto se ha visto en el pueblo de Dios debido a la ausencia de instrucción muchas veces de parte de los ministros o por la desobediencia de las personas a los consejos que reciben de sus líderes.
En la Escritura vemos como los espíritus malignos, cuando salen de las personas, van por lugares áridos, buscando descanso sin encontrarlo. Entonces dicen: volveré a la casa de donde salí. Pero, cuando llegan, la encuentran desocupada, barrida y arreglada. Al verla así, van y traen a otros siete espíritus más malvados que él, y entran a vivir allí. Entonces el estado postrero de aquella persona resulta peor que el primero (Mt 12:43-45).
Al indagar más profundamente en este pasaje bíblico podemos ver que muchas de las personas que pierden la liberación, ese maravilloso milagro que recibimos en el reino, es debido a que están “desocupados”. La palabra significa: estar de descanso para dedicarse a uno mismo por completo. Y es allí donde está uno de los errores que comentemos.
Los espíritus que salieron de la gente no viven “para ellos”, sino para el reino para el cual trabajan, intentando dañar, destruir y robar las bendiciones de los creyentes, entre otras cosas. Cuando usted es liberado, debe dedicar tiempo al Señor, a crecer en la gracia y en el conocimiento de Él (1Pe). Haciendo así podrás retener las bendiciones que recibiste.
Otra de las causas de por qué las personas pierden las bendiciones del reino (liberaciones, sanidades, unciones, etc.) es debido a que están adornados (Mt 12:44) (arreglados). La palabra significa, entre otras cosas, apagar una mecha. O sea, si usted no está “en el fuego del Espíritu”, apasionado por Dios y Su reino, buscando continuamente un encuentro fresco con Su gloria, los espíritus que salieron podrían dañar su vida y revertir su condición. Oremos que esto nunca suceda con usted y su familia.
Cómo retener las bendiciones del reino – II
Para retener las bendiciones de reino hay que mantener la fe a toda costa, (mantenernos creyendo lo que recibimos) y no dudar de ese bien espiritual o físico alcanzado. La Escritura dice que el justo vivirá por fe; y si retrocede, no agradará al Señor. Nosotros no vamos a retroceder en fe para perdición del alma y mucho menos para que se vaya de nuestras manos lo que hemos recibido del cielo. En cambio, vamos a mantener la fe para preservar la vida y las bendiciones del reino (Heb 10:38-39).
Retener estas bendiciones tiene que ver también con nuestra relación con el pecado. La Escritura nos habla de una paralitico que fue sanado. Hacía casi cuatro décadas que él estaba en esa condición. Luego el Señor lo halla en el templo y le dice: “Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor”. De esta forma el Salvador nos hace entender que el pecado le abre la puerta nuevamente a la enfermedad y a los demonios (Mt 12:43-45).
La frase del Mesías hacia aquel hombre sanado fue de advertencia, para que no le viniera “algo peor” que aquella parálisis que había vivido. El pecado puede rebobinar la condición de una persona después de recibir milagros, sanidades y liberación, pues les da legalidad a las tinieblas para que afecten nuevamente.
Si deseamos retener las bendiciones del reino debemos vivir llenos de la Palabra de Dios y en obediencia a ella. La Escritura tiene el poder sobrenatural de alimentarnos espiritualmente y sobreedificarnos en la fe. Mantener una vida de oración también es de vital importancia pues nos ayuda a velar para no caer en las diferentes tentaciones que se presentan.
No dejar de congregarnos ayuda mucho pues nos mantiene conectados con el movimiento del Espíritu y con el Cuerpo de Cristo. Así podemos pedir ayuda y recibir ministración de otros para mantener lo que hemos recibido. Aprender a retener las bendiciones del reino es necesario, es una señal de madurez y de equilibrio espiritual. Para ello es importante vivir un estilo de vida perdonador, porque los tropiezos y las ofensas pueden venir de continuo.
Creo también que se debe elegir bien qué consume nuestra mente. Si no velamos por esto nos veremos atacados y bombardeados a través de las redes sociales o la televisión. Llevar todo pensamiento a la obediencia a Cristo es clave para retener las bendiciones recibidas por el Espíritu de Dios.
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